La Intervención en crisis se realiza con aquellas personas que viven una situación tan intensa que emocionalmente no pueden enfrentarla, esto no les permite adaptarse y funcionar como antes en diferentes áreas de su vida como lo laboral, social, familiar, escolar, etc.
Las situaciones más frecuentes por las que una persona entra en crisis son: duelos, divorcio, perder el empleo, amenaza de muerte o muerte de una persona significativa, víctimas de violencia, embarazo indeseado con énfasis especial en el aborto, sismo, asalto, violencia con armas de fuego, accidentes.
Está intervención terapéutica puede ir desde 6 a 12 sesiones, éstas pueden exceder del tiempo establecido de una psicoterapia y se pueden llevar a cabo en el consultorio, en el hospital o bien en el domicilio del paciente, el objetivo principal es que el paciente vaya logrando estabilizarse emocionalmente.
En conjunto con la intervención en crisis se puede sugerir acudir con otro especialista de la salud para valorar un internamiento o tratamiento farmacológico.
Si es necesario también se incluirá a su familia o personas allegadas que funcionarán como red de apoyo para el paciente.
Una vez que el paciente se ha estabilizado emocionalmente y ha logrado visualizar qué aspectos personales lo llevaron a tener esa crisis entonces, se le propone un tratamiento psicoterapéutico con la finalidad de trabajar más profundamente en el fortalecimiento de su psiquismo y afronte de una mejor manera las situaciones que se le presentan.


